lunes, 2 de junio de 2014

CUIDADO DE LOS DIENTES






 
Lávatelos por lo menos dos veces al día -después de desayunar y antes de acostarte por la noche. Si puedes, lávatelos también después de la comida y después de tomar un tentempié dulce. Lavarse bien los dientes ayuda a descomponer la placa dental.


Cepíllate todos los dientes, no solamente los que están delante y se ven más. Dedica un tiempo a los dientes laterales y a la cara interna de todos ellos. No te cepilles las encías.



Dedica tiempo a lavarte los dientes, por lo menos tres minutos cada vez. Si te cuesta calcular el tiempo, utiliza un cronómetro o ponte una canción que te guste para ayudar a pasar el tiempo.



Pregunte a su dentista si un enjuague bucal antibacteriano de boca tiene razón para ti.



Asegúrate de que tu cepillo de dientes es de cerdas suaves (en el envoltorio pondrá si es suave, medio o duro). Pide a tus padres que te cambien el cepillo de dientes cada tres meses. Las cerdas de algunos cepillos cambian de color cuando toca cambiar de cepillo.



Aprende a utilizar seda dental, lo que es muy importante para mantener los dientes sanos. Las primeras veces que utilices seda dental tal vez te resulte extraño, pero en poco tiempo te harás un experto en su uso. Desliza la seda dental entre cada par de dientes adyacentes y a lo largo de la línea de las encías. La seda dental permite eliminar los restos de alimentos ocultos y llegar adonde no puede llegar el cepillo de dientes por muy bien que uno se lave los dientes.

Caries dental
Los dientes están cubiertos por una capa dura exterior llamada esmalte. Cada día, una capa fina de bacterias llamada placa dental se forma sobre los dientes. Las bacterias en la placa dental producen ácidos que pueden empezar a dañar el esmalte. Con el paso del tiempo, los ácidos pueden crear huecos en el esmalte. Estos huecos se conocen como caries. Cepillarse los dientes y utilizar hilo dental pueden proteger contra la caries dental, pero una vez que se forma la caries, un dentista tiene que reparar el daño.
Usted puede proteger sus dientes contra la caries utilizando una pasta dental con fluoruro. Si usted tiene un riesgo mayor de desarrollar caries dentales (por ejemplo, si padece de boca seca debido a medicamentos que toma), es posible que necesite más fluoruro. Su dentista o higienista dental puede hacerle un tratamiento con fluoruro durante una visita a la oficina o el dentista puede sugerirle que utilice en casa un gel o un enjuague bucal con fluoruro.

Enfermedades de las encías

La enfermedad de las encías comienza cuando una placa dental se forma a lo largo de y bajo la línea de las encías. Esta placa causa infecciones que dañan las encías y los huesos que mantienen a los dientes en su lugar. A veces, la enfermedad de las encías hace que las encías se vuelvan sensibles y tengan mayor probabilidad de sangrar. Este problema, llamado gingivitis, frecuentemente puede ser solucionado cepillándose los dientes y utilizando el hilo dental diariamente.
Una forma más severa de la enfermedad de las encías, llamada periodontitis, necesita ser tratada por un dentista. Si no es tratada, esta infección puede arruinar los huesos, las encías y otros tejidos que sostienen los dientes. Con el paso de tiempo, es posible que le tengan que sacar los dientes.
Para prevenir enfermedades de las encías:
  • Cepíllese los dientes dos veces al día con una pasta dental con fluoruro.
  • Utilice el hilo dental una vez al día.
  • Visite a su dentista de forma regular para revisión y limpieza.
  • Consuma una dieta bien balanceada.
  • Deje de fumar. Fumar aumenta el riesgo de desarrollar una enfermedad de las encías.