jueves, 5 de junio de 2014

DISEÑOS MUSICA


Siempre hemos sabido que la música tranquiliza, relaja y brinda sensaciones de alegría; En las últimas décadas, la comunidad científica ha mostrado gran interés por investigar los efectos beneficiosos de la música en bebés y en niños. La iniciación musical puede iniciarse en la propia casa. Los niños pueden aprender sonidos y ritmos simplemente si escuchan canciones infantiles o los padres dan palmas mientras suena la canción.

Entonar canciones a los bebés y escuchar música con ellos, además de producir cambios a nivel fisiológico, desarrolla un fuerte vínculo afectivo, que estimula su inteligencia emocional. Asimismo, a nivel psicológico, despierta, estimula y desarrolla emociones y sentimientos.
Los estudios reflejan que la música favorece la capacidad de los niños para la atención y la concentración, potenciando así su rendimiento en el colegio. La música estimula la memoria, el análisis, la síntesis y el razonamiento, y por lo tanto, el aprendizaje.

Desde el vientre materno hasta el final de la primera infancia, la música es un estímulo importante para ayudar a los niños a crecer plenamente como seres humanos y facilitar su aprendizaje. En un principio, los primeros sonidos que los niños identifican son las voces de sus padres. Las canciones de cuna y los arrullos son sus primeras lecciones musicales que los conectan emocionalmente con el ritmo, la melodía y las personas a quienes más aman. En los meses posteriores el niño aprende a seguir el ritmo con aplausos y movimientos de su cuerpo. Empieza a desarrollar su gusto por algunas canciones que le resultan conocidas, hasta que empieza a memorizar y reproducir  algunas letras y melodías.

Al incluir la música como parte de su educación, los niños disfrutan de momentos de alegría en los que tienen la oportunidad de expresarse: se comunican, se mueven, se relacionan con otros y son ingeniosos y creativos. La música está íntimamente relacionada con el lenguaje, el equilibrio, la memoria y la inteligencia. Al cantar los niños aprenden a leer, a desarrollar vocabulario, a aumentar su capacidad de memoria, a expresar sus emociones, a trabajar en equipo, a tener ritmo y a energizarse mediante los sonidos.