sábado, 19 de julio de 2014

ESTACIONES DEL AÑO: PRIMAVERA, OTOÑO, INVIERNO, VERANO

PRIMAVERA:
Se designa con el término de primavera a una de las cuatro estaciones del año que transcurre entre el invierno y el verano, aunque la misma presenta ciertas diferencias de almanaque en cuanto hemisferio; en el hemisferio norte la misma comienza el 21 de marzo y finaliza el 21 junio y en el hemisferio sur se inicia el 21 de septiembre y expira el 21 de diciembre.
Entre sus principales características se destaca el florecimiento de las flores, el reverdecer de los pastos y aunque si bien todavía es necesario seguir utilizando algún saco o tapado, los días comienzan a presentarse progresivamente a medida que va avanzando la misma, más cálidos y también más largos, es decir, ya no anochece tan tempranamente como durante el invierno. Asimismo y aunque esta no sea una característica intrínseca, a la primavera, en muchos lugares del mundo, también se la suele designar como la estación del amor, porque así como florecen las flores, los pastizales se ven más verdes y las mariposas revolotean el polen de la flor, hay una extendida creencia que durante la primavera se producen más uniones sentimentales que las que se producen en las otras estaciones del año.

En tanto, en algunos países la primavera es una festividad que se festeja casi, casi como una fiesta nacional, por ejemplo, en el caso de la Argentina, además, ese día se celebra el día del estudiante, entonces, los jóvenes con motivo de ambas celebraciones copan las plazas y los parques para festejarlo.

VERANO:
El verano es una de las cuatro estaciones del año que transcurre entre el invierno y el otoño. Formalmente comenzará, en el hemisferio norte, el 21 de Junio y finalizará el 21 de Septiembre, en tanto, en el hemisferio sur, la misma estación se sucederá entre el 21 de Diciembre y el 21 de Marzo, aunque generalmente se considera que la misma se desarrolla en los meses enteros de Diciembre, Enero y Febrero, en el hemisferio sur y durante Junio, Julio y Agosto, en el hemisferio norte.

Los principales indicios que nos indican que el verano está empezando son: que las temperaturas comienzan a ser cada vez más elevadas, por ejemplo, acostumbrados a un promedio de 20° en la estación anterior, la primavera, en el verano las temperaturas se establecerán entre los 30°, incluso superando estas marcas; los días comienzan a extenderse, amaneciendo muy, muy temprano y anocheciendo casi a la hora de comer.
 En tanto, los rayos solares que presentarán una menor inclinación durante el verano son los responsables de esta elevación en las temperaturas.
El origen del término es latín, proviene del concepto veranum tempus, que allá lejos en el tiempo era muy usado por los romanos para referirse a la época del año, entre el final de la primavera y el comienzo efectivo del verano, en la cual aumentaban considerablemente las temperaturas, lo cual generaba el florecimiento y el reverdecer de campos y valles.
Algunos otros indicadores que nos dicen que el verano ha llegado a las diferentes partes del planeta son que la gente sale masivamente de vacaciones hacia aquellos destinos que le ofrecen playa y mar. Y los que no pueden o no quieren congregarse alrededor del mar lo hacen mayormente alrededor de las piscinas para refrescarse de las altas temperaturas.
 


INVIERNO:
El invierno es una de cuatro estaciones que se suceden durante el año, transcurriendo entre el otoño y la primavera. Entre el 21 de Junio y el 21 de Septiembre se desarrolla en el hemisferio sur, en tanto, desde el 21 de Diciembre y hasta el 21 de Marzo hace lo propio pero en el hemisferio norte.
La palabra invierno es una palabra que ha tenido un origen en el término latín hibernum y entre sus principales características se destacan las siguientes: que los días comienzan a hacerse más cortos, mientras que las noches son super largas y lo más destacado es que las temperaturas resultan ser muy bajas, por debajo de los 10° y en algunos lugares de la tierra, más que nada cuanto más nos alejemos del Ecuador, las mismas se irán haciendo más bajas, pudiendo alcanzar los varios grados bajo cero.

Por esta razón es que los seres humanos debemos abrigarnos muchísimo cada vez que salimos de casa, con tapados, sacos especialmente confeccionados para soportar las bajísimas temperaturas, gorros, bufandas, guantes, medias, porque de no hacerlo inevitablemente nos afectarán las enfermedades respiratorias que se suceden casi como una epidemia durante esta estación del año, especialmente como consecuencia que la mayoría de los lugares a los que se concurre o mismo donde vivimos permanecen cerrados casi todo el tiempo para evitar la entrada del frío y el consecuente enfriamiento del lugar.
Otra solución contra el frío, además de abrigarnos con los atuendos anteriormente mencionados, resulta ser la utilización de aparatos eléctricos, a gas o a fuego, como ser estufas, calo ventor, hogares, salamandras, los cuales permiten calentar nuestros ambientes en muy poco tiempo y nos permiten no tener que estar emponchados dentro de nuestra casa o trabajos.
 
 
OTOÑO:
 
La palabra otoño designa a una de las cuatro estaciones del año que se sucede entre el invierno y la primavera y por supuesto, de acuerdo a la parte del hemisferio en el cual se esté, esta estación presentará variaciones en su inicio. Formalmente, en el hemisferio norte comienza el 21 de Septiembre y finaliza el 21 de Diciembre y por su lado, en el hemisferio sur se extiende desde el 21 de Marzo al 21 de Junio.
En tanto, como consecuencia que generalmente el clima y las características de la estación se repiten durante los meses completos de septiembre, octubre y noviembre, en el hemisferio norte y marzo, abril y mayo en el hemisferio sur, es que también en estos meses se habla de otoño aunque efectiva y formalmente no lo sea.
 
Entre las características más apreciables a simple vista y sensibilidad de esta estación se pueden destacar las siguientes: las temperaturas comienzan a descender, apreciándose una marcada diferencia respecto de las predominantes hasta el momento, los días empiezan a acortarse, es decir, amanece más tarde y alrededor de las cinco de la tarde ya empieza a caer la noche, las hojas de los árboles empiezan a mutar de color, primero se tornan amarillentas, luego se vuelven hacia un color café, hasta que se secan, se desprenden de los árboles, cayendo finalmente al suelo con la ayuda inestimable del viento que por esta época empieza a soplar más fuerte y hace que las mismas, como dijimos, caigan. Muchas de estas condiciones que mencionamos son las que nos anuncian y nos irán preparando para atravesar la siguiente estación del año, la más dura de todas, para muchos: el invierno.
Por otra parte, los animales también empiezan a activarse aún más, ya que por estos tiempos empiezan a prepararse para hibernar, comiendo y guardando en sus “hogares” grandes cantidades de alimentos para así soportar el invierno. Y también, el otoño, resulta ser la estación ideal para cosechar, por ejemplo girasol, maíz.